Parece que la industria musical coreana tiene un lado oscuro.
El K-pop es un género musical que se ha convertido en un fenómeno global debido a su combinación distintiva de melodías adictivas, coreografías elegantes y valores de producción, y un desfile interminable de artistas surcoreanos atractivos que pasan años en sistemas de estudio aprendiendo a cantar y bailar en perfecta sincronía. Fama, dinero y admiradores en todo el mundo; puede sonar como un sueño para muchas personas, pero han surgido incidentes que demuestran lo contrario.
El 9 de diciembre de 2017, la ex estrella del K-pop y ahora youtuber, Henry Prince Mak, subió un video a Youtube en el que habló sobre su experiencia en la industria de la música y lo que sucede detrás de las cortinas. Se refirió al contrato que firmó como «un contrato de esclavos» y dio algunos consejos sobre cómo detectar uno. Mencionó que suelen durar de 10 a 15 años, contienen términos sobre su vida amorosa, su dieta, su peso e incluso la cirugía plástica.

Según Henry, cuando eres una estrella del k-pop, todo en tu vida es monitoreado. El promedio de días de trabajo es de 20 horas con aproximadamente 3 horas para dormir, y la mayoría de las compañías reclaman el 80% -90% de los ingresos, mientras que el porcentaje restante se divide entre los miembros del grupo, por lo que es común que ganen unos tan solo 2 dólares al día cada uno.
De acuerdo con el noticiero americano ‘The Ranker’, una agencia capacita a futuras estrellas, muchas de las cuales están en la adolescencia, en una variedad de artes escénicas, como actuación, voz y baile, durante 10 a 15 años antes de que aparezcan en cualquier acto público. Así que, cuando un artista de K-pop acepta un contrato, básicamente firma su vida a un compromiso permanente.

El noticiero afirmó en enero de 2018 que además es difícil para los cantantes de K-pop romper sus contratos debido a importantes sanciones y multas. Si una agencia de música aún no quiere cortar los lazos con un ídolo, no está por encima de chantajear a la persona para obligarla a quedarse, como sucedió con el manager del ídolo del K-pop, Baek Ji-young, quien la filmó teniendo sexo y sacó las imágenes porque ella quería cambiar ciertos aspectos de los contratos que había firmado previamente.
Las estrellas de K-pop también deben mantener una cierta imagen que coincida con los estándares de belleza coreanos, específicamente, cuerpos extremadamente delgados. Mientras que algunas estrellas se adhieren a dietas estrictas, otras dejan la comida por completo. Sojung del grupo de chicas ‘Ladies Code’ confesó en 2013 en el en episodio del programa coreano ‘Incarnation’, haber hecho tanta dieta que sus niveles hormonales bajaron a «los de una mujer menopáusica».

Viviendo en estas condiciones, los artistas terminan tan exhaustos que a menudo se desmayan. Es tan común que hay compilaciones enteras en Youtube de estrellas de k-pop desmayándose o vomitando en el escenario. A veces incluso necesitan ser hospitalizados después de los espectáculos.

A pesar de múltiples más evidencias que muestran lo que ocure con los ídolos del K-pop, los ingresos por ‘streaming’ de la industria musical coreana crecieron 47% en 2018, y millones de adolescentes siguen sustentando a diicha industria, aun sabiendo lo que ocurre detrás de cámaras. Mientras las leyes coreanas permitan a las agencias con «artistas itinerantes» trabajar a sus empleados tanto como quieran, no es muy probable que se logre un cambio real en un futuro cercano.