La tercera temporada de ’13 Reasons Why’ resultó aún menos alucinante que las dos anteriores.
’13 Reasons Why’ es una serie norteamericana basada en el libro ’13 Reasons Why’ publicado en 2007 por Jay Asher que debutó en Netflix en el año 2017 y se convirtió en un éxito internacional. A pesar de que Netflix jamás revela sus cifras de audiencia, se pudo ver la popularidad de la producción cuando Variety informó que fue la serie más tuiteada del año 2017.
La primera temporada recibió críticas por las escenas gráficas que se mostraron a lo largo de la historia, como la escena de suicidio de Hanna Baker, el personaje principal. También fue acusada de glorificar a los trastornos mentales y el suicidio. Muchas personas se sirvieron de las redes sociales para expresar su preocupación por el mensaje de la serie y el impacto que podría tener en los jóvenes.

A pesar de la polémica, el productor ejecutivo, Brian Yorkey, defendió la producción en una entrevista con EW en 2017, aclarando que su objetivo principal era mostrar la realidad y concientizar a la audiencia sobre las problemáticas abordadas como el bullying y el abuso sexual. Sin embargo, la segunda temporada, además de polémica, recibió aún menos aceptación por los críticos.
Dicha temporada trató principalmente del juicio contra Bryce Walker, el niño rico y popular que resultó ser violador en serie. Al final de la temporada, termina libre y parece que jamás pagará por sus acciones. Entonces llegó la tercera temporada este noviembre de 2019, que comienza con el asesinato de Bryce. De ahí empieza una investigación de asesinato narrada por un nuevo personaje, Annie, quien está siendo entrevistada por la policía sobre su conexión con Bryce.

El personaje de Annie es una de las fallas más grandes de esta temporada. A lo largo de la trama, jamás se revela nada sobre ella, ni de su pasado ni de su personalidad. Es únicamente una herramienta para narrar la historia. Annie ve todo y lo sabe todo de alguna forma, y siempre está en el lugar indicado, en el tiempo indicado para formar todas las piezas del rompecabezas.
Sin embargo, Annie no fue el único personaje al que le faltó personalidad. Si hay un patrón en común en la serie es que todos han sufrido experiencias traumáticas, pero no parece haber nada más detrás de los personajes, que se han convertido únicamente en las consecuencias de sus traumas.

De igual forma, la serie fracasó porque ha intentado ser algo que no es. Desde el año 2017, en la primera temporada, se vendió como un medio para concientizar y comenzar conversaciones importantes sobre problemáticas que enfrentan los jóvenes, cuando en realidad es un drama para adolescentes como cualquier otro que busca lucrar y crear una historia interesante. No busca educar ni concientizar porque ese no es el trabajo del entretenimiento, pero no se debió vender el concepto como algo que no era.
En un último intento por ‘concientizar’, la serie envió mil mensajes al mismo tiempo, abordando los más temas posibles superficialmente y se volvió más un discurso moral que una historia. Se pueden ver múltiples escenas en las que el ‘mensaje’ es tan claro que casi se puede oír a los escritores gritándole a la audiencia lo que deben pensar sobre algún asunto polémico, como el aborto, en lugar de contar una historia auténtica que deje a los espectadores reflexionar por ellos mismos.
Pero la decisión más fatal, sin duda, fue el arco del personaje de Bryce Walker. En temporadas anteriores, Walker tuvo infinitas oportunidades para redimirse, pero probó una y otra vez que no merecía ningún tipo de empatía por parte de la audiencia porque simplemente era una persona perversa. Entonces los escritores pensaron que sería una buena idea mostrar su lado más amable en la tercera temporada, dándole un giro de 360 grados al personaje.

Intentar hacer a los espectadores empatizar con un violador en serie que nunca mostró remordimiento por sus acciones no es solo ambicioso, sino que traiciona todo lo que parecía predicar la serie en su primera temporada. La gran mayoría de las escenas con Bryce se le muestra siendo una buena persona. Es un intento fallido de proporcionar complejidad al personaje, pero el cambio surge de la nada y no tiene ninguna coherencia con la persona antes retratada.
Debido a las fallas ya mencionadas, la última temporada de ’13 Reasons Why’ no alcanzó las expectativas de la audiencia y obtuvo un 30% por los críticos en ‘Tomatazos’, un 10% menos que la temporada anterior. De cualquier forma, Netflix anunció el primero de agosto del 2019 que la serie tendrá una última y cuarta temporada, que probablemente tendrá dificultades para atraer de nuevo al público y lograr redimirse como Bryce Walker no pudo hacerlo.